Después de todo ¿qué es respeto?

Falls Lake

Falls Lake

Los otros días participé de una reunión en casa de mi hermana. Asistí con mi esposo y mi hijo SaiMir de 11 meses. ¡Todos nos recibieron con alegría y muestras de amor! Se acercaban atraídos por SaiMir, querían tocarlo y cargarlo, él les sonrió a algunos, pero de “lejitos”.

Lo sostenía entre mis brazos cuando una de las muchachas, hija del jefe de mi hermana, me preguntó si podía cargarlo y le conteste: extiende tus brazos e invítalo, si él se va, pues es que quiere que lo cargues. Ella lo hizo e inmediatamente SaiMir se volteó hacia mí, ella se avergonzó un poco, esperaba que él se fuera con ella de inmediato. Le dije: él no te conoce, pero si comparten un rato quizás se va contigo. Ella no insistió más y durante la fiesta la observé con otro bebé en brazos.

Pensé, a lo mejor no le cayó bien que no le entregara a SaiMir, pero es que SaiMir es el que decide con quien quiere estar, yo soy su guardiana y lo respeto.

Ese evento me motivo a escribir este artículo. Nuestra sociedad, por agradar y complacer a otros, permite cosas que no quieren hacer, por aceptación, reconocimiento, entre otros.  Sigue leyendo